Cada uno sabe que las cabezas de las marionetas son hechas de madera.
Paja, a veces. ¿Y al interior? ¡Nada! ¡No hay cerebro!
Es por esto que necesitamos cuerdas y guantos para movernos.
Entonces es obvio que no sabemos leer. Solamente las figuras.

Tonino y Donatella, los titiriteros, intentaron enseñarnos como se hace.
Pero nosotros no tenemos memoria. Una vez me abrieron la cabeza.
No habia nada al interior. Excepto por una familia de carcomas.

Pero la gente no debería ser tan ignorante como nosotros.
Entonces dijimos: – ¿Por qué no creamos una biblioteca sobre el teatro de títeres,
de modo que la gente pueda venir aquí para leer y estudiar?
¡Ponemos también un catálogo en la Web, para que cualquier persona
pueda consultarlo en su casa! Y podemos también prestar los libros. –
Cuando llega alguien, me pongo mis gafas falsas para fingir leer algún libro.
Desgraciadamente nadie me cree.